¿Qué es una Mutual?
Son asociaciones mutuales aquellas constituidas libremente, sin fines
de lucro, por personas inspiradas en la solidaridad con el objeto
de brindarse ayuda recíproca frente a riesgos eventuales o
de concurrir a su bienestar material y espiritual, mediante una contribución
periódica (Art. 2do. LEY 20.321)
Origen del Mutualismo
Hay otros historiadores que van más atrás y sitúan
el origen de las mutuales en prácticas del pueblo hebreo, en
China y Egipto, donde según esta opinión, existían
asociaciones de carácter religioso y económico que asistían
a enfermos, ancianos o en caso de muerte. Estas prácticas asumirían
en Grecia el nombre de “erandi” y en la Roma Imperial
el de “Soladitales” o “collegio opicum”, instituciones
similares a la antigua constitución que tenían las agremiaciones.
A diferencia del cooperativismo, su doctrina no surge de un acto
fundacional como el de los pioneros de Rochdale. El mutualismo es
el fruto de un largo proceso de evolución de numerosas formas
de agruparse de las personas, que se aseguraban entre ellos mismos
contra riesgos, a fines del siglo XVIII, en lo que hoy conocemos como
mutualidades.
Podemos mencionar entre estos antecedentes a las cajas Funerarias
y a las Guildas Escandinavas. De estos antecedentes nacerán
asociaciones que toman diferentes nombres: Maestrías o Jurados
en Francia, Artes en Italia, Hermandades en Alemania, Cofradías
en España; sin olvidar los Montepíos que cumplían
las funciones de pequeñas entidades financieras locales. Con
el tiempo estas asociaciones evolucionarán hacia las modernas
mutuales con un esquema asegurador frente al riesgo y haciendo de
la enfermedad el objeto de su preocupación. Estas instituciones
terminan de organizarse como nosotros las conocemos desde mediados
de 1850 en Francia, Italia en 1886 y Bélgica en 1894.
El Mutualismo en la Argentina
De Europa, el Mutualismo llega a la Argentina con la gran inmigración.
Grandes personalidades de nuestro país como Esteban Echeverría
y luego Juan Bautista Alberdi, Domingo F. Sarmiento o Justo José
de Urquiza proponen el ingreso de inmigrantes que ayudarán
a aumentar la población, mejorarán la producción
del campo y, en definitiva, terminarán por consolidar la transformación
económica y social de nuestro país.
Proponen la creación de colonias rurales, donde se asentarán
grupos de inmigrantes de un mismo país, que trabajarán
la tierra en forma solidaria y cooperativa.
La respuesta es positiva y a partir de 1860 pero especialmente desde
1880 en adelante, grandes cantidades de familias comienzan a viajar
a la Argentina, casi todas las ciudades y pueblos de nuestra región
tienen ese origen: Esperanza, San Carlos, Rafaela, Sunchales, etc.
Algunos de estos inmigrantes venían para levantar la cosecha
y regresaban a sus hogares en Europa, por eso fueron llamados trabajadores
golondrinas, pero muchos decidieron establecerse en Argentina y formar
sus familias en estas tierras. Traían su cultura y su religión,
sus tipos de comidas de sus regiones de origen, sus bailes, costumbres
y su idioma.
No todos iban a trabajar al campo, muchos se quedaban en la ciudad
donde se desempeñaban en los más diversos oficios: carpinteros,
albañiles, metalúrgicos, gráficos, conductores
de tren o tranvía, etc.
Estaban lejos de su patria y en muchos casos de sus familias, en
un país extraño donde no dominaban el idioma.
Su origen obedecía más bien a una región o creencia
religiosa: Galicia, Países Vascos, Valencia, Cataluña,
Trento, Piamonte, Friuli, Veneto, Sicilia, Nápoles, Bearnés,
Baigorria, Vasco Francés, Suizo Alemán, Alemán
del Volga, Ucraniano, Polacos, Judíos, pues las naciones tal
como hoy las conocemos estaban en plena construcción: Italia,
Francia, España, Rusia, Alemania.
¿Qué sucedía cuando sufrían un accidente
o enfermaban, o simplemente morían?¿Quién se
hacía cargo de estos riesgos?.
Las mutuales nacen en el país en 1850 como iniciativa de los
franceses e italianos. Las primeras de las que se tiene memoria son
la Sociedad Francesa en 1854, la Sociedad Tipográfica y la
Sociedad de Zapateros San Crispín, la Asociación Española
en 1857, un año más tarde la primer Unione y Benevolenza
en 1858 y la Asociación Mutualista Ferroviaria Instituto Tráfico
F.G.M.B. en 1914.
A principios de 1900 el Movimiento Mutualista había crecido
enormemente, y junto a las mutuales de colectividades nacían
las mutuales cosmopolitas que podían estar integradas por todos
los trabajadores sin distinción de nacionalidad o profesión:
gráficos, ferroviarios, etc.
Son los servicios de salud mutual los que dan origen al régimen
de obras sociales, para atender la salud de los trabajadores y sus
familias.
Se inician después, otras prestaciones: Biblioteca, subsidio
por casamiento o nacimiento, becas para estudios, turismo, convenios
con comercios de la zona, con médicos, farmacias, recreación
y ayuda económica.